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jueves, 28 de mayo de 2015
domingo, 3 de mayo de 2015
jueves, 19 de marzo de 2015
lunes, 1 de septiembre de 2014
Como explicar las enfermedades graves a los niños y niñas.
Trasteando por internet hemos encontrado en el web "Tonalidad emocional" este articulo que nos ha parecido interesante, puede que nos hayamos planteado esta pregunta en alguna ocasión, o alguna similar... Este es el punto de vista que nos da Montse García, psicóloga y docente.
COMO EXPLICAR LAS ENFERMEDADES GRAVES A LOS NIÑOS Y A LAS NIÑAS
Sin ningún tipo de duda, sí. Cuando alguien dentro del núcleo familiar está afectado por una enfermedad grave , esto influye en toda la familia y los niños y niñas también forman parte de esa familia.
Durante mucho tiempo ha existido la creencia de que era mejor apartar a los y las menores de cualquier problema grave que surgiese en el seno familiar. Sin embargo las niñas y los niños , sea cual sea su edad, sienten cuando algo anda mal y necesitan comprender lo que está sucediendo.
Investigaciones recientes sugieren que niñas y niños por lo general sospechan que algo va mal aún antes de conocer el diagnóstico. Por lo que que si optamos por no comunicarles lo que ocurre, lo único que resulta de ello es que tienen menos control, sienten más susto y empiezan a extraer sus propias conclusiones.
Sin embargo si les hacemos partícipes de este problema familiar, aprenderán que la enfermedad existe pero que se puede vivir en familia y que entre todos y todas podemos llevar esta situación adelante. Por ello es también conveniente que se le asigne alguna responsabilidad y que se sientan útiles.
Ciertamente algunas situaciones y enfermedades son muy difíciles de explicar de un modo sencillo en el que las comprendan, pero esto no nos puede disuadir de intentar explicarlas de forma que lleguen a entenderlas, ayudándonos de dibujos, textos o juguetes.
Seguidamente se ofrecen unos consejos para facilitar a las madres y a los padres la comunicación a sus hijas e hijos de que uno o una de ellos sufre una enfermedad coronariao de otra índole importante:
- Describir la enfermedad y el tratamiento que el o la profesional, han establecido. Esto se hará usando un lenguaje apropiado para la edad de la niña o del niño, a menor edad, menor nivel de detalle. Puedes ayudarte enseñándole un libro con ilustraciones del cuerpo humano donde se muestre el sistema afectado. Una analogía apropiada les ayuda a entender muy bien la enfermedad.
- Practicar las explicaciones con antelación. Antes de hablar con la niña y/o el niño será útil el practicar qué le quieres decir. Si anticipas alguna de sus preguntas podrás preparar una respuesta apropiada y esto te ayudará a abordar el momento de comunicárselo con mayor tranquilidad.
- Son impredecibles. Aunque hayas anticipado algunas de sus preguntas, es posible que te sorprendan con sus propias y originales ideas sobre las cosas. Evita corregirle y dale la oportunidad de dar sus propias explicaciones. Intenta responder honestamente a sus preguntas.
- Nadie causa las enfermedades. Es importante asegurar a tu hijo o a tu hija, que el que su padre o madre esté enferma no es culpa de nadie, porque nadie es el causante de las enfermedades. Reiterar que no han tenido nada que ver en el hecho de que su madre o su padre esté enfermo.
- La enfermedad coronaria no es contagiosa. Los niños y niñas pequeñas creen que todas las enfermedades son contagiosas, igual que un resfriado. Hay que asegurarles que nadie más de la familia caerá con la enfermedad por pasar tiempo con la persona enferma.
- Enfrentarlo con honestidad y realismo. En caso de patologías muy graves es mejor ofrecer información realista que optimista para que el niño o la niña no se asusten y/o confundan si las cosas suceden de modo diferente a como le dijisteis.
- Prepárale para los tratamientos y/o para las hospitalizaciones. Es conveniente prepararle con antelación si se prevé que van a hospitalizar a su progenitor/a y también en caso de que vayan a aplicarle algún tratamiento con efectos secundarios importantes. Lo mismo se hará en caso de que se aconseje una operación. Hay que hacerle entender a la niña y al niño que a pesar de lo desagradable que es el tratamiento, éste en verdad está ayudando a curar la enfermedad.
- Dejad que vuestra hija o hijo os ayuden. Es bueno dejar que las niñas y los niños participen en pequeñas actividades del cuidado continuo de la persona enferma, esto hará que se sientan útiles e integrados en la dinámica familiar. Las tareas deben ser apropiadas para su edad y no tienen que representar una sobrecarga de trabajo.
Seguidamente se ofrecen unas pinceladas de las características del desarrollo y las habilidades del niño y de la niña en sus diferentes edades y que estrategias podemos usar para hablarles.
NIÑOS Y NIÑAS DE 2-3 AÑOS
- Características del desarrollo: Pueden diferenciar expresiones de enfado, tristeza y alegría.
- Habilidades de comunicación: dicen palabras y oraciones simples, pueden identificar figuras simples y seguir historias simples.
- Técnicas de comunicación a utilizar: usar palabras simples, libros con ilustraciones, elaborar libros simples con fotos familiares y objetos que le ayuden a entender qué es un hospital, un médico o médica, una cama, descanso… También es útil ofrecer muñecos para que se recree con ellos lo que está sucediendo en casa con la persona enferma o en el consultorio del profesional de la medicina.
NIÑOS Y NIÑAS DE 4-5 AÑOS
- Características del desarrollo: sienten más seguridad en ellos y ellas mismas, ya pueden jugar bien con los demás, ponen a prueba las reglas.
- Habilidades de comunicación: se comunican mediante el juego y la fantasía, pueden hacer dibujos simples para expresar ideas, ya usan oraciones completas y hacen muchas preguntas.
- Técnicas de comunicación a utilizar: elegir libros con historias que reflejen a familias como la suya para ayudar a que se relacione con la enfermedad; familiarizarles con ilustraciones de objetos y conceptos relacionados con la atención médica, la salud y la enfermedad que sufra su padre o madre; incorporar en el juego algún “estuche de medicina” para que el niño simbolice lo que está sucediendo.
NIÑOS Y NIÑAS DE 6-7 AÑOS
- Características del desarrollo: ya es capaz de seguir reglas, disfruta si se le dan responsabilidades y su madre y su padre son su principal fuente de autoestima.
- Habilidades de comunicación: ya narra cuentos largos y lee con cierta soltura, empieza a conocer la diferencia entre hechos y ficción, entiende la verdad en contraposición de la mentira.
- Técnicas de comunicación a utilizar: es muy útil usar una comunicación interactiva en la que le leas libros y crees nuevas historias con su colaboración. Ayuda a tu hija o hijo a crear su propio álbum de la familia y háblale sobre las fotografías y los recuerdos. Observa con tu hija o con tu hijo películas con historias similares a lo que tu familia está pasando.
- Características del desarrollo: entiende mejor la lógica de las cosas y las relaciones causa-efecto, está menos centrado en si mismo/a y es capaz de entender mejor los sentimientos de los y de las demás.
- Habilidades de comunicación: su lenguaje y vocabulario es ya más complejo, es capaz de utilizar metáforas y el humor. Necesita tener una información más detallada sobre la enfermedad y el tratamiento, suele evitar las emociones fuertes.
- Técnicas de comunicación a utilizar: escucha sus ideas y opiniones, hazle preguntas que requieran respuestas más allá del sí y no, si consideras que puede comprenderlo háblale con explicaciones más directas que se basen en la realidad y que incluyan hechos objetivos. Ya puedes hablar sobre todo el proceso de la enfermedad y lo que se puede esperar según el pronóstico.
NIÑOS Y NIÑAS DE 12-17 AÑOS
- Características del desarrollo: Pasan por la pubertad y por cambios fisiológicos, buscan libertad e independencia, necesitan la aceptación de sus iguales y desarrollan relaciones más íntimas, más atentas y más empáticas.
- Habilidades de comunicación: La comunicación verbal ha madurado aunque pueden actuar con retraimiento, sin emociones y como si nada importase. Pueden dar la impresión de comportarse con agresividad, mostrarse en silencio, temperamentales y con energía.
- Técnicas de comunicación a utilizar: lo mejor es hablarles de forma honesta y realista proporcionando datos, lo que se espera que va a ocurrir, el diagnóstico, el pronóstico y los tratamientos. Habla con ella y con él, no a ella y a él. Crea frecuentemente momentos para discutir sus preocupaciones y escucha atentamente. Realiza preguntas abiertas para que responda con algo más que sí o no. No bajes la guardia estando pendiente de si emite conductas arriesgadas, ocurrencias fuera de lo común o un retraimiento que no vaya con su forma de ser. En caso de presentarse comportamientos fuera de lo normal lo mejor será buscar ayuda profesional.
BIBLIOGRAFÍA
- Orientación para el cuidado continuo – Steffanie Goodman, Michael Rabow, Susan Folkman – University of California, San Francisco.
- Explicar la enfermedad a los niños – Fabiola Cortés-Funes, Psicóloga.
lunes, 18 de agosto de 2014
La teoría de las inteligencias múltiples y el fomento de las capacidades de nuestros hijos.
Los estudios científicos, y la realidad del día a día nos demuestran que hay muchas formas de ser inteligente, hay muchas inteligencias y todos podemos descubrirlas y potenciarlas en nuestros hij@s.
¿Que quieren ser de mayores? La respuesta a esta pregunta, si se la hacemos a los peques de la casa, muchas veces está condicionada por lo que han hecho o visto en los últimos días...
Pero si queremos que nuestros hij@s sean adultos felices debemos enfocarlos, no en lo que este de moda, sino en aquello para lo que tengan mayores capacidades, y por lo tanto sea algo que puedan disfrutar durante toda su vida.
Se ha descubierto que hay ocho tipos de inteligencias básicas que se unen para formar un todo y que están presentes en todos, solo que en diferentes medidas.
Según la cantidad de cada ingrediente, aún usando, todos, siempre, los mismos ingredientes, tendremos diferentes recetas, y por lo tanto diferentes resultados.
A continuación os dejamos un dossier que desgrana todas estas inteligencias y nos puede orientar en qué dirección están los talentos y vocaciones de nuestros hij@s.
Inteligencia y talento
Y también el vídeo de "No te pongas nervioso" que es un proyecto interdisciplinar desarrollado durante un trimestre en quinto de primaria. Se plantea el proyecto desde la metodología de las inteligencias múltiples, donde cada actividad aprovecha una o dos inteligencias diferentes para que cada niño tenga la oportunidad de poner en práctica sus mejores cualidades. Entre sus objetivos se encuentran entender cómo funciona el cerebro y cuál es la función de las neuronas, así como desarrollar diferentes maneras de representar los conocimientos aprendidos.
Vídeo.
martes, 12 de agosto de 2014
lunes, 4 de agosto de 2014
lunes, 28 de julio de 2014
Rabietas infantiles: ¿cómo gestionarlas?
Rabietas infantiles ¿Cómo gestionarlas?
¿En algún momento has vivido una situación angustiosa y embarazosa que pone a prueba tus nervios ante la reacción de los niños llorando y pataleando por algo que no les gusta? La respuesta seguro que es sí. Realmente son momentos en los que nos desesperamos y podemos llegar a perder los nervios, bien porque queremos pararlo y no podemos o porque estamos en un sitio público y sentimos que estamos dando un espectáculo. Comprender por qué los niños se comportan así y actuar correctamente es la clave para afrontar las rabietas
¿Qué no se debe hacer?
• Ceder ante sus deseos. Con la rabieta el niño presiona a los padres y consigue que le den lo que quieren con tal de que se calle. Por eso, no hay que comprarle la golosina que ha generado la rabieta o darle el juguete que le hemos quitado.
Probablemente la rabia cobre intensidad, sobre todo si antes cedías y dejas de hacerlo, no te preocupes y mantente calmado, estará observando todos tus gestos y cuando pase un rato y se dé cuenta de que no consigue lo que quiere, se calmará. Pero recuerda ser fuerte en ese momento.
• Gritar. Aunque sea lo que más te apetezca en ese momento, no servirá de nada que le regañes o le grites. Normalmente los niños no saben ni por qué se han puesto así. Esta reacción suya les desconcierta y asusta y no saben cómo controlarla. Si además les chillamos, les vamos a asustar más todavía y su reacción se empeorará.
• Alterarte o enfadarte. Si te alteras, te pones nervioso, te hace gracia, o tienes cualquier reacción que no sea la de permanecer como ni no pasara nada, lo que le estás transmitiendo es que te estás implicando en su rabieta y sólo vas a ayudar a empeorar la situación.
Has de enviarle un mensaje claro: le vas a ayudar cuando se calme. Y hasta que eso no ocurra, ignórale, aún cuando sus gritos y llantos te coman por dentro y te sientas muy mal. Has de mantenerte al margen, el niño necesita de tu paciencia y apoyo, y por supuesto no le pierdas de vista.
Ten en cuenta la seguridad del niño
Como ya hemos visto, las rabietas asustan tanto a pequeños como a mayores. Es importante tener en cuenta que en una situación así la propia rabia puede llevar al niño a golpearse o hacerse daño. Por eso, el primer paso es asegurarnos que está seguro, cerciorándonos de que el lugar en el que está colocado está libre de esquinas, de elementos con los que se pueda hacer daño, golpear y sobre todo evita que haya unas escaleras cerca.
Si no fuera así, lo primero es mover al niño a un lugar seguro y decírselo “aquí te dejo, hasta que te calmes”. Tampoco debemos enseñar al niño que su cama o su lugar de juegos es el lugar apropiado para llorar desconsoladamente.
¿Qué hacer cuando el niño se ha calmado?
Una vez que se ha calmado y sus nervios empiezan a relajarse, tu reacción ante él sólo ha de ser de cariño y comprensión. Es lógico que en ese momento quieras regañarle y que por no hacerlo te sientas mal, pero en el aprendizaje del niño las cosas funcionan de otra manera.
Tu actitud debe ir acompañada de un mensaje en el que le hagas saber que estás feliz porque ya se ha calmado por él mismo. De esta manera estamos desarrollando su autonomía, esa por la que él comenzó la rabieta.
Dependiendo del origen de la rabieta has de hablarla con él, enseñándole que cuando tenga un problema es mejor pedir ayuda o, si se siente mal, antes de continuar que te lo diga para que le puedas ayudar.
Estos son los dos mensajes que han de aprender: La importancia de calmarse por ellos mismos y la importancia de hablar o de pedir ayuda que, en definitiva, supone aprender a comunicar los sentimientos.
¿Podemos prevenir sus rabietas?
Para tranquilidad de los padres las rabietas no duran de por vida, pero para gestionarlas y que el niño pueda resolver este conflicto ha de aprender a hablar de sus sentimientos ante las acciones de las demás personas.
Es conveniente que analicemos los comportamientos del niño para tratar de averiguar cuándo se producen estas reacciones y si podemos detectar la causa para evitarla. Por ejemplo, fíjate si sus reacciones se producen a alguna hora determinada del día, si ya ha comido o no, si ha dormido la siesta o no, si siempre lo hace cuando pasas por una sección determinada del supermercado, etc. Si te es posible identificar situaciones reincidentes, podrás actuar para evitarlas.
Gestionar las rabietas de los niños es una tarea desagradable y complicada para los adultos que genera sentimientos negativos como el enfado, culpa o tensiones. Hay que tener presente que la calma y mantenerse firme es vital en estas situaciones. Los niños necesitan modelos de comportamiento que les enseñen a gestionar y comprender sus propios comportamientos, y no chillarles o ponerles nerviosos.
¿Quieres leer lo que dice Supernanny al respecto?
Fuente:
Educakids.
Caputxeta Creativa
¿En algún momento has vivido una situación angustiosa y embarazosa que pone a prueba tus nervios ante la reacción de los niños llorando y pataleando por algo que no les gusta? La respuesta seguro que es sí. Realmente son momentos en los que nos desesperamos y podemos llegar a perder los nervios, bien porque queremos pararlo y no podemos o porque estamos en un sitio público y sentimos que estamos dando un espectáculo. Comprender por qué los niños se comportan así y actuar correctamente es la clave para afrontar las rabietas
¿Qué no se debe hacer?
• Ceder ante sus deseos. Con la rabieta el niño presiona a los padres y consigue que le den lo que quieren con tal de que se calle. Por eso, no hay que comprarle la golosina que ha generado la rabieta o darle el juguete que le hemos quitado.
Probablemente la rabia cobre intensidad, sobre todo si antes cedías y dejas de hacerlo, no te preocupes y mantente calmado, estará observando todos tus gestos y cuando pase un rato y se dé cuenta de que no consigue lo que quiere, se calmará. Pero recuerda ser fuerte en ese momento.
• Gritar. Aunque sea lo que más te apetezca en ese momento, no servirá de nada que le regañes o le grites. Normalmente los niños no saben ni por qué se han puesto así. Esta reacción suya les desconcierta y asusta y no saben cómo controlarla. Si además les chillamos, les vamos a asustar más todavía y su reacción se empeorará.
• Alterarte o enfadarte. Si te alteras, te pones nervioso, te hace gracia, o tienes cualquier reacción que no sea la de permanecer como ni no pasara nada, lo que le estás transmitiendo es que te estás implicando en su rabieta y sólo vas a ayudar a empeorar la situación.
Has de enviarle un mensaje claro: le vas a ayudar cuando se calme. Y hasta que eso no ocurra, ignórale, aún cuando sus gritos y llantos te coman por dentro y te sientas muy mal. Has de mantenerte al margen, el niño necesita de tu paciencia y apoyo, y por supuesto no le pierdas de vista.
Ten en cuenta la seguridad del niño
Como ya hemos visto, las rabietas asustan tanto a pequeños como a mayores. Es importante tener en cuenta que en una situación así la propia rabia puede llevar al niño a golpearse o hacerse daño. Por eso, el primer paso es asegurarnos que está seguro, cerciorándonos de que el lugar en el que está colocado está libre de esquinas, de elementos con los que se pueda hacer daño, golpear y sobre todo evita que haya unas escaleras cerca.
Si no fuera así, lo primero es mover al niño a un lugar seguro y decírselo “aquí te dejo, hasta que te calmes”. Tampoco debemos enseñar al niño que su cama o su lugar de juegos es el lugar apropiado para llorar desconsoladamente.
¿Qué hacer cuando el niño se ha calmado?
Una vez que se ha calmado y sus nervios empiezan a relajarse, tu reacción ante él sólo ha de ser de cariño y comprensión. Es lógico que en ese momento quieras regañarle y que por no hacerlo te sientas mal, pero en el aprendizaje del niño las cosas funcionan de otra manera.
Tu actitud debe ir acompañada de un mensaje en el que le hagas saber que estás feliz porque ya se ha calmado por él mismo. De esta manera estamos desarrollando su autonomía, esa por la que él comenzó la rabieta.
Dependiendo del origen de la rabieta has de hablarla con él, enseñándole que cuando tenga un problema es mejor pedir ayuda o, si se siente mal, antes de continuar que te lo diga para que le puedas ayudar.
Estos son los dos mensajes que han de aprender: La importancia de calmarse por ellos mismos y la importancia de hablar o de pedir ayuda que, en definitiva, supone aprender a comunicar los sentimientos.
¿Podemos prevenir sus rabietas?
Para tranquilidad de los padres las rabietas no duran de por vida, pero para gestionarlas y que el niño pueda resolver este conflicto ha de aprender a hablar de sus sentimientos ante las acciones de las demás personas.
Es conveniente que analicemos los comportamientos del niño para tratar de averiguar cuándo se producen estas reacciones y si podemos detectar la causa para evitarla. Por ejemplo, fíjate si sus reacciones se producen a alguna hora determinada del día, si ya ha comido o no, si ha dormido la siesta o no, si siempre lo hace cuando pasas por una sección determinada del supermercado, etc. Si te es posible identificar situaciones reincidentes, podrás actuar para evitarlas.
Gestionar las rabietas de los niños es una tarea desagradable y complicada para los adultos que genera sentimientos negativos como el enfado, culpa o tensiones. Hay que tener presente que la calma y mantenerse firme es vital en estas situaciones. Los niños necesitan modelos de comportamiento que les enseñen a gestionar y comprender sus propios comportamientos, y no chillarles o ponerles nerviosos.
¿Quieres leer lo que dice Supernanny al respecto?
Fuente:
Educakids.
Caputxeta Creativa
martes, 22 de julio de 2014
lunes, 21 de julio de 2014
Rabietas infantiles
Rabietas infantiles ¿Qué son?
Las rabietas infantiles son y forman parte del correcto y normal desarrollo de nuestros hijos y a pesar de que nos frustren e incomoden, las rabietas son esenciales para la evolución de sus personalidades. Por ello es fundamental que entendamos por qué se producen, cómo intentar prevenirlas y cómo actuar cuando de repente nuestro pequeño entre en una de sus pataletas.
Alrededor de los 18 meses, más o menos, empezaremos a ver cómo nuestro pequeño angelito empieza a mostrar conductas de exteriorización de enfado, impaciencia, negativismo o testarudez que se reflejan de diversas formas o maneras, si bien, las más características son los llantos explosivos, las pataletas en el suelo dejándose caer o tirándose, acompañadas de gritos como por ejemplo ”noooo”, ”no quiero!”, ”mala!” o frases similares. Quienes tenemos hijos de esta edad sabemos perfectamente a qué nos referimos porque probablemente las hayamos sufrido en más de una ocasión.
Estas conductas, que al principio nos perturbarán y luego nos llegarán a cansar, son absolutamente normales y habituales en niños de entre 2 y 4 años, aunque pueden perdurar hasta los 5 o 6 años.
Rabietas infantiles ¿Cuándo aparecen y por qué se producen?
Sobre los 2 años, más o menos, nuestro hijo está descubriendo su propio yo y su capacidad de comunicar lo que desea a los demás, el problema radica en que normalmente no puede hacer todo aquello que quiere, ni puede expresarse adecuadamente, ya que a esta edad es capaz de entender mucho más de lo que puede llegar a expresar.
Debido a la gran frustración que le genera no poder tener todo aquello que desea ni tener la posibilidad de expresarlo verbalmente, por falta de habilidades lingüísticas, recurre a las rabietas para externalizar de algún modo su gran enfado. A medida que mejoren sus habilidades lingüísticas, las rabietas tenderán a disminuir.
Recordemos que a esta edad son normales las crisis de oposicionismo con sus ”no”, los ”mío, mío” y por tanto las rabietas no son otra cosa que la expresión de su yo naciente y la necesidad de afirmar su propia individualidad.
Otro aspecto al que se enfrentan los niños pequeños y que les causa gran frustración es una necesidad creciente de autonomía. Los niños pequeños quieren ser cada vez más independientes y controlar su entorno. Empiezan con: ”Yo solo”, ”No, tú no” o ”Quiero eso”. Y cuando descubren que no pueden hacer todo lo que se les antoja o tener todo lo que quieren... tenemos todos los ingredientes para una rabieta.
¿Qué puede causar una rabieta?
Las causas de las rabietas pueden ser varias:
¿Cuándo dejará de tener rabietas mi hijo?
La etapa de las rabietas es una etapa pasajera, con el tiempo irán cesando y cada vez se harán menos frecuentes. Solo se trata de una etapa más en el desarrollo de nuestros hijos por la que cada niño tendrá que pasar. Entendamos que se trata de una fase que indica la formación de su propio yo, de su personalidad.
La clave de su frecuencia, intensidad y duración es cómo las manejemos, es decir qué provecho saca el niño de su rabieta o, lo que es lo mismo, de cómo las utilice para influenciarnos o para conseguir determinadas cosas.
Si los niños comprueban que sus rabietas no son capaces de hacernos cambiar de opinión ni de manipularnos irán desapareciendo en la medida en la que comprueben que no tienen ningún efecto sobre nosotros. Pero sobre todo irán diluyéndose a medida que nuestros hijos vayan aprendiendo a tolerar la frustración y a expresar mejor con palabras aquello que hasta el momento solo podían expresar pataleando.
En relación a este último punto es muy importante ayudar y fomentar, desde muy pequeños a identificar sus propias emociones y a expresarlas verbalmente. Cuando nuestro pequeño tenga ya unos 3 años de edad, podemos empezar a enseñarle a expresar sus sentimientos con palabras (”Estás enfadado porque...”).
Estas conductas, que al principio nos perturbarán y luego nos llegarán a cansar, son absolutamente normales y habituales en niños de entre 2 y 4 años, aunque pueden perdurar hasta los 5 o 6 años.
Rabietas infantiles ¿Cuándo aparecen y por qué se producen?
Alguna vez te has preguntado qué es lo que le ha pasado a tu bebé tan dócil, tan obediente, tan... que de repente, ante cualquier negativa ha empezado a tener un comportamiento que no te esperabas: se ha tirado por el suelo, ha empezado a gritar y patalear... Sí, ha tenido su primera rabieta.
Sobre los 2 años, más o menos, nuestro hijo está descubriendo su propio yo y su capacidad de comunicar lo que desea a los demás, el problema radica en que normalmente no puede hacer todo aquello que quiere, ni puede expresarse adecuadamente, ya que a esta edad es capaz de entender mucho más de lo que puede llegar a expresar.
Debido a la gran frustración que le genera no poder tener todo aquello que desea ni tener la posibilidad de expresarlo verbalmente, por falta de habilidades lingüísticas, recurre a las rabietas para externalizar de algún modo su gran enfado. A medida que mejoren sus habilidades lingüísticas, las rabietas tenderán a disminuir.
Recordemos que a esta edad son normales las crisis de oposicionismo con sus ”no”, los ”mío, mío” y por tanto las rabietas no son otra cosa que la expresión de su yo naciente y la necesidad de afirmar su propia individualidad.
¿Quién no se ha desconcertado cuando su hijo que estaba aparentemente tranquilo, de golpe, como si alguien hubiera apretado algún resorte en su cabecita, explota de rabia? Y claro, nos preguntamos ¿y ahora qué pasa?
Otro aspecto al que se enfrentan los niños pequeños y que les causa gran frustración es una necesidad creciente de autonomía. Los niños pequeños quieren ser cada vez más independientes y controlar su entorno. Empiezan con: ”Yo solo”, ”No, tú no” o ”Quiero eso”. Y cuando descubren que no pueden hacer todo lo que se les antoja o tener todo lo que quieren... tenemos todos los ingredientes para una rabieta.
¿Qué puede causar una rabieta?
Las causas de las rabietas pueden ser varias:
- Una necesidad básica no cubierta como tener hambre, sueño o cansancio. Un niño cansado, con sueño o hambre es un niño irritable, cualquier cosa puede molestarle lo suficiente para que muestre con todo su ser su disgusto.
- No poder obtener todo aquello que desean.
- No poder expresar todo aquello que quisieran.
- Una necesidad creciente de independencia y autonomía.
¿Cuándo dejará de tener rabietas mi hijo?
La etapa de las rabietas es una etapa pasajera, con el tiempo irán cesando y cada vez se harán menos frecuentes. Solo se trata de una etapa más en el desarrollo de nuestros hijos por la que cada niño tendrá que pasar. Entendamos que se trata de una fase que indica la formación de su propio yo, de su personalidad.
La clave de su frecuencia, intensidad y duración es cómo las manejemos, es decir qué provecho saca el niño de su rabieta o, lo que es lo mismo, de cómo las utilice para influenciarnos o para conseguir determinadas cosas.
Si los niños comprueban que sus rabietas no son capaces de hacernos cambiar de opinión ni de manipularnos irán desapareciendo en la medida en la que comprueben que no tienen ningún efecto sobre nosotros. Pero sobre todo irán diluyéndose a medida que nuestros hijos vayan aprendiendo a tolerar la frustración y a expresar mejor con palabras aquello que hasta el momento solo podían expresar pataleando.
En relación a este último punto es muy importante ayudar y fomentar, desde muy pequeños a identificar sus propias emociones y a expresarlas verbalmente. Cuando nuestro pequeño tenga ya unos 3 años de edad, podemos empezar a enseñarle a expresar sus sentimientos con palabras (”Estás enfadado porque...”).
Debemos enseñar a los niños que el enfado es normal, pero que debe ser manifestado en la forma apropiada.
Fuente:
Sara Tarrés Corominas
Madre y Psicóloga infantil
domingo, 6 de julio de 2014
CUADERNO DE EDUCACIÓN PARA LA CONVIVENCIA
Dice la definición que convivencia es:
"la vida en común con una o varias personas"
y que la convivencia escolar es:
"la construcción de un modo de relación entre las personas de una comunidad, sustentada en el respeto mutuo y en la solidaridad recíproca, expresada en la interrelación armoniosa y sin violencia entre los diferentes miembros y estamentos de la comunidad educativa"
No es fácil muchas veces que todo encaje como en la definición, para ello es necesario un esfuerzo de autocrítica y gestión de las emociones, y como esto es algo que aunque difícil... mejorable en cualquier momento, creemos que el cuadernillo que adjuntamos a continuación puede ayudarnos a mejorar en cualquier plano de la convivencia... Dentro de esta nuestra comunidad educativa y en el día a día de nuestra sociedad.
Cuadernillo.
miércoles, 2 de julio de 2014
EJERCICIOS PARA LA ASERTIVIDAD
Hace unos meses, más concretamente el día de la mujer trabajadora (8 de marzo), acudí a una charla de la psicóloga Emma Blanco (La vida en positivo: BE HAPPI), fue amena y muy divertida, por eso me gustaría dejaros este material que ella nos pasó.
A continuación se presenta una serie de enunciados acerca de los derechos asertivos. Lee cuidadosamente la lista e identifica cual de ellos sueles olvidar y crees que sería interesante incorporarlo en tu vida cotidiana. No pretendas abarcar varias simultáneamente. Es mejor hacerlo de uno a uno.
Elabora una tarjeta con el enunciado del derecho seleccionado y déjala en algún lugar al que accedas asíduamente (la carpeta de estudio, la agenda, el libro que estás leyendo, el bolso, la puerta de la nevera...). Cada vez que veas de nuevo la tarjeta, léela. De esta manera, será como un recordatorio de tu propósito de incorporar ese nuevo derecho a tu vida. Una vez lograda esa conducta, debes empezar el ciclo de nuevo con otra conducta que desees mejorar.
- Algunas veces, tengo derecho a ser el primero.
- Tengo derecho a cometer errores.
- Tengo derecho a tener mis propias opiniones y creencias.
- Tengo derecho a cambiar de idea, opinión, o actuación.
- Tengo derecho a expresar una crítica y a protestar por un trato injusto.
- Tengo derecho a pedir una aclaración.
- Tengo a derecho a intentar cambiar lo que no me satisface.
- Tengo derecho a pedir ayuda o apoyo emocional.
- Tengo derecho a sentir y expresar dolor.
- Tengo derecho a ignorar los consejos de los demás.
- Tengo derecho a recibir el reconocimiento por un trabajo bien hecho.
- Tengo derecho a negarme a una petición, a decir "no".
- Tengo derecho a estar solo, aún cuando los demás deseen mi compañía.
- Tengo derecho a no justificarme ante los demás.
- Tengo derecho a no responsabilizarme por los problemas de los demás.
- Tengo derecho a no anticiparme a los deseos y necesidades de los demás y a no tener que intuirlos.
- Tengo derecho a no estar pendiente de la buena voluntad de los demás o de la ausencia de mala idea en las acciones de los demás.
- Tengo derecho a responder, o no hacerlo.
- Tengo derecho a ser tratado con dignidad.
- Tengo derecho a tener mis propias necesidades y que sean tan importantes como las de los demás.
- Tengo derecho a experimentar y expresar mis propios sentimientos, así como a ser mi único juez.
- Tengo derecho a detenerme y pensar antes de actuar.
- Tengo derecho a pedir lo que quiero.
- Tengo derecho a hacer menos de lo que soy capaz de hacer.
- Tengo derecho a decidir qué hacer con mi cuerpo, tiempo y propiedad.
- Tengo derecho a rechazar peticiones sin sentirme culpable o egoísta.
- Tengo derecho a hablar sobre el problema con la persona involucrada y aclararlo, en casos en que los derechos de cada uno no están de todo claros.
- Tengo derecho a hacer cualquier cosa, mientras no vulnere los derechos de otras personas.
HUMORIZA TU VIDA
Pregunta, observa, sé curioso
Ten un diario dichoso
Ten una biblioteca humorística
Juega cada día al "dar y recibirás"
Revisa la infancia
Practica la risa simulada, actua "como si"
Practica la risa delante del espejo, dos minutos al día
Ensaya la sonrisa por la calle
Ten videos de humor
Obséquiate con un día feliz de vez en cuando
Practica la respiración feliz
Propaga un poco de felicidad
Introduce elementos humorísticos en tu vida
Practica la ambilidad
Actua como si hicieses las cosas por primera vez
Piensa en cosas por las que sentirse agradecido
Aplica el sentido del humor en tu vida
Expresa una opinión o sentimiento diariamente
Busca en tu vida incidentes que te prdujeron ironía, e intenta reirte de ello
Mírate al espejo cada día y ríete de algún defecto físico.
Espero que os sirva...
martes, 1 de julio de 2014
10 CORTOS PARA EDUCAR EN VALORES
Desde el Anpa queremos recomendaros algunos cortos que consideramos interesantes para ver con los peques y fomentar el dialogo con ellos sobre la importancia de valores como la generosidad, la solidaridad y la tolerancia entre muchos otros. Esperamos que os gusten y que con ellos, los niñ@s y también nosotros, reflexionemos sobre la amistad, la solidaridad, el trabajo en equipo…
Si queréis verlos pinchar en el título.
1. Cuerdas: El guionista y director Pedro Solís García dirige esta pequeña obra de arte que ha sido reconocida recientemente con el Premio Goya 2014 al Mejor Cortometraje de Animación. La ternura, la amistad, la inocencia o la generosidad son algunos de los valores tratados.
2. El vendedor de humo: Este corto animado plantea diferentes cuestiones alrededor de las cuales los niñ@s tienen la oportunidad de reflexionar: el consumismo, la picaresca, cómo en ocasiones le damos demasiada importancia a las apariencias…
3. El hombre orquesta: La factoría de animación Pixar es la autora de este cortometraje (también de animación) cuya trama recoge la importancia de trabajar en grupo. Asimismo, refleja que las rivalidades no siempre son buenas, en especial cuando son llevadas al extremo y esto implica dañar al resto de compañeros.
4.El viaje de Said: Coke Riobóo dirigió en 2006 este cortometraje musical de animación hecho con plastilina. En él se plantea el problema de la inmigración, y también quiere educar en valores como la solidaridad.
5.Pipas: Avalada por diferentes premios y reconocimientos, Pipas refleja la importancia de aprender y muestra el fracaso escolar de la sociedad a través de la mirada de dos chicas jóvenes.
6. La flor más grande del mundo: El cortometraje ‘La flor más grande del mundo’ está basado en un cuento escrito por el Premio Nobel de Literatura José Saramago. Se da la circunstancia de que este corto (elaborado con la técnica stop-motion) cuenta con la colaboración del propio Saramago que pone voz a la historia que se cuenta y, además, tiene su propio personaje. En ella se hace un llamamiento a la solidaridad y las relaciones humanas, en un mundo donde la falta de ideales, el egoísmo o el individualismo prevalecen por encima de otros sentimientos.
7. El Circo de las Mariposas: Interesante propuesta que, seguramente, llamará la atención de los estudiantes. Valores como el respeto o la dignidad son tratados en este cortometraje que también plantea otros miedos y temores a los que todos (en alguna que otra ocasión) hemos tenido que hacer frente: la necesidad de sentirse aceptados por los demás, romper con las barreras que muchas veces nos ponemos nosotros mismos y que nos impiden alcanzar nuestros deseos…
8. El Cazo de Lorenzo: Educar en la diversidad. Éste es el mensaje que transmite el cortometraje ‘El Cazo de Lorenzo’, una propuesta basada en el cuento de la escritora Isabelle Carrier: relata la vida de Lorenzo, un niño de corta edad y diferente a los demás que un día descubre que las personas buenas también existen. El cazo de color rojo que siempre le acompaña representa las dificultades y los obstáculos a vencer.
9. Por cuatro esquinitas de nada:El mensaje que transmite es similar al que arroja ‘El Cazo de Lorenzo’: aceptar a las personas que, por un motivo u otro, son diferentes a nosotros. Hay que ser tolerantes y solidarias con ellas e incluirlas en nuestro ambiente, no cambiar su forma o manera de ser. En este caso, sus protagonistas no son personas sino figuras geométricas; en concreto, un cuadrado y varios círculos.
10. The Lost Thing: En 2011 esta cinta consiguió el Oscar al mejor corto animado. Es una llamada de atención al estilo de vida que llevamos y que, muchas veces, no nos deja ver lo que le ocurre a las personas que tenemos alrededor, sus problemas… Una llamada de atención ante el afán de separar... de llevar a otro lado lo que nos parece que se sale de la norma...
Seguro que vosotros también conoceis pequeñas joyas, como estas, hacednos vuestras recomendaciones...
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